Fijo mi mirada en quien no tiene valor a mirarme por ser menos aunque, ser, soy yo quien se siente inferior; los días son sólo segundos que avanzan, hasta que en uno de ellos se agoten las pilas del reloj.
Siento mi cuerpo como si no me perteneciese, mis piernas se duermen, mi pecho no late, y mi cabeza recordándome siempre serme fiel; a veces la quiero, a veces me torturan sus recuerdos.
Mi ser navegando en otro lado, soy quien iba a ser tanto pero se ahogó en fracasos; aspiraba a mucho, tal vez demasiado, y a pesar de seguir construyendo mi mundo, me agobia saber que igual no es el correcto.
Pasa el tiempo y no exploro todo aquello que pretendía experimentar, voy sin rumbo, caminar absurdo, pierdo segundos que no soy capaz de recuperar. Pido socorro creyendo no estar sola, al final sólo soy yo quien me oigo.
Un cúmulo de traumas, de experiencias adversas, toda la vida llorando sin que nadie se enterara; incluso si grito nadie oye, incluso si suplico nadie escucha... sólo ríen conmigo si me muestro contenta.
A mí misma me quiero pero es horrible compararme con el resto; nunca seré como ellos, nunca podré serlo. Mi única esperanza son mis fantasías, mi único anhelo caminar sin más tropiezos.
Canciones a todo volumen para silenciar este mundo triste.
No hay comentarios:
Publicar un comentario